Posiblemente se hartaría de ver todos los homenajes y frases que salen a su nombre cada vez que conmemoramos su cumpleaños, su partida o alguna memorable fecha relativa a su carrera musical. Posiblemente se hartaría de lo mismo, como cuando se hartó de hacer giras, de pertenecer al mas famoso grupo del mundo, de ser vapuleado por la crítica del momento, de ser criticado por su relación sentimental... Pero justo y pese a ello no puede evitar que la admiración y la leyenda no hagan mas que crecer, pues su espíritu rebelde se mantiene, su crítica no deja de ser mas actual que nunca, y su música como fenómeno intergeneracional sigue traspasando todo tipo de barreras, mientras no podamos dejar que flote un "¿que hubiera hecho si?" que jamás tendrá respuesta...
Feliz cumpleaños No. 80, John
(John Lennon - 09/10/1940 - 08/12/1980)
(Publicado originalmente en las redes sociales de U2 Perú: Facebook e Instagram)
Siempre es difícil escribir sobre un tema que apasiona tanto. Sobre todo cuando es extenso, y ha sido muchas veces tocado y retocado. Tiene muchas aristas, muchas luces, muchas sombras, mucho campo que cubrir, mucho tiempo que contar. Es inevitable que en casos como este se generen los apasionamientos que mencioné al principio, cuando el tema es tan llamativo y por lo tanto inevitablemente atractivo. Hablar de U2 en general, y de su cantante y líder Bono en particular, me es especialmente difícil, obviamente por lo puntos que mencioné líneas arriba, como el tan manido apasionamiento. Podría contar el principio, como me atrajo primero su embrujo musical gracias a “New Year’s Day”, a pesar de que “Pride (In The Name Of Love)” sonó acá años antes sin saber de que era de los mismos intérpretes; podría hablar de como grabé mis primeros cassettes de U2 de un amigo al que ya le perdí el rastro; podría hablar del estreno de “Rattle And Hum” en los cines de Lima en el verano de 1989, y su posterior y escasa taquilla (si pues); podría hablar de como me chocó el nuevo look de la banda en el videoclip de “The Fly” estrenado en la TV peruana por el venerado Disco Club; podría contar las veces que casi me amanezco viendo los videos completos de "Under A Blood Red Sky" y "Rattle And Hum" en el Canal 27, con la lluvia televisiva de rigor; podría contar de las múltiples veces en que me enganchaba con el desaparecido Uranio 15 cuando pasaban algo del "ZooTV Live From Sydney"; podría relatar de cuando al fin llegó la TV por cable y el MTV de la época pasaba interminables programas especiales y sus famosos “U2 weekend”; podría contar sobre cuando maldecíamos nuestra suerte al ser evitados por varias giras hechas por la banda en Sudamérica y las razones económicas y laborales que evitaron poder viajar en esas ocasiones; podría contar cuando al fin conocí a los chicos de la comunidad de U2 Perú y de cuando al fin viajé a Chile con mi hermano y gran parte de la comunidad para la aventura de ver por fin a U2 en vivo y las lágrimas que derramé al pie del escenario de pura emoción; podría invertir otras horas recordando la siguiente aventura, esta vez a las tocadas en Argentina donde me encontré con amigos que solo conocía a la distancia, e incluso obtuve ciertos e inapreciables tesoros para mi colección, uno de ellos de manos del mismísimo Bono…
Y ya que mencioné al mas reconocible integrante de U2, podría hacer una lista igual de larga, sin olvidar a sus compañeros de ruta, el inigualable The Edge, el cool Adam Clayton o el misterioso Larry Mullen Jr., y sus mas de 40 años integrando el famoso combo sin separaciones ni cambio de integrantes, todo un récord para una banda de sus características, por solo mencionar un detalle. Pero Bono, por ser justamente el mas reconocible componente, es mencionado como el “líder” de un grupo en donde la última palabra la tiene el baterista y fundador, por ser vocalista y autor de casi todas las canciones, además de su enorme carisma y ego, acompañado de su faceta de activista, con su lado controversial que además, sin duda hace hasta a los menos enterados que lo identifiquen primero a él antes que a U2… Volviendo a lo que iba, Bono, sin duda por todo lo mencionado y mucho mas, es todo un universo en sí, por lo que hablar de él sin caer en apasionamientos es prácticamente tarea imposible, incluso a veces entre sus mismos fans causa discusiones acaloradas, pero ¿que rockstar ha estado libre de polémicas? ¿hablamos de un dios, un santo o un ser humano? Un ser humano que quiere hacer llegar su mensaje a través de su música a mucha gente; un ser humano que usa su imagen para reunirse con líderes mundiales y expandir su activismo; un ser humano que incluso visitó nuestro país y dejó pendiente la promesa de volver para tocar con la banda…
Bueno, como esa promesa de venir aun sigue en espera, no son raros los viajes de connacionales para ver a U2 en vivo, y es en uno de esos viajes (que ya mencioné previamente) en los que ocurrió lo que todo fan ansía: tener un autógrafo de su ídolo. La mañana previa al primer concierto de La Plata (Argentina, The Joshua Tree Tour 2017), aunque ya llevaba un par de días en el país, seguía sin adaptarme a la hora local pero sin embargo fue increíble la sensación de enterarme por las noticias de que el jet privado de U2 ya había aterrizado en Ezeiza y es cuando el corazón de fan empieza a acelerarse: tu banda favorita llegó a la misma ciudad donde estás en ese momento!!! lo siguiente fue pensar rápidamente en el próximo paso, lo bueno es que las redes sociales empezaron a hacer su parte, se corrió la voz de que Bono visitaría al presidente argentino por un asunto humanitario. Y como mi alojamiento no estaba lejos de la Plaza de Mayo solo quedó hacer el recorrido mientras periódicamente revisaba en el celular por mas noticias hasta que por fin se confirmó lo voceado y la prensa local ya estaba en la Casa Rosada. Una vez ahí afortunadamente me ayudaron unas fans que ya estaban en el enrejado y me acomodaron en un lugar casi en línea recta a varios metros de donde estaba la van que esperaba a Bono. La espera se hizo larga pero valió la pena, Bono en persona al fin apareció, aparentemente evadió la van que lo llevaría a su alojamiento y se acercó a la ya nutrida mancha que lo esperábamos y tardó aproximadamente cuatro minutos en repartir autógrafos a todos los que estuvimos presentes, incluyendo a un amigo peruano que respondió a un mensaje mío, y en ese lapso de tiempo fue cuando al fin la bandera de U2 Perú que me acompañó en el concierto de Chile años atrás, la que engalanaba múltiples reuniones y fiestas de la comunidad, la que incluso estuvo presente en diversos eventos y lugares ajenos y lejanos, recibió el mejor regalo que puede recibir: un autógrafo de Bono!!! Como era de esperarse, mi alegría fue desbordante, el momento prácticamente pagó el viaje y, aunque faltaba aun ir a verlo en vivo (en los que obtuve otro pequeño gran recuerdo pero eso es otra historia), solo haber logrado esto dejaba la sensación de que todo lo dejé atrás descrito realmente valió la pena… Y, pasado el tiempo, eso me lleva a otro punto, el que deberíamos recordar hoy, los 60 de Bono… ¿Como compensar a alguien que con su banda nos ha dado tanto? Siendo adictos a las celebraciones ruidosas ¿Qué hacer en esta extraña situación, mientras guardamos una interminable cuarentena? Bueno, un poco de sacrificio (¿mas?) queda por hacer, así que solo nos queda brindar por su cumpleaños en paz y tranquilidad, mas aun que coincide para nosotros con el Día de la Madre, por lo que será doble celebración hogareña. Sláinte Bono, que sean muchos mas!!!
Esta reseña de NO LINE ON THE HORIZON fue escrita hace casi 10 años (posteada en el viejo foro de Walk On Perú antes de pasar a llamarse U2 Perú), a pocos días de lanzarse oficialmente el disco, aunque hecha en base a escuchas del formato digital. Muchas de la impresiones del momento aun se mantienen frescas, vivas, aunque sean propias del entusiasmo de fan por un lanzamiento de U2, obviamente hay otras que cambian con el tiempo y la experiencia. Debo confesar que al leer lo que uno mismo ha escrito hace años hizo renacer mi entusiasmo por un disco al que de por si nunca le he perdido el cariño, porque, además de muchos de los motivos que esta reseña líneas abajo expone, fue el que dio origen al monstruoso y espectacular 360° Tour, gira que me permitió ver a mi banda favorita por primera vez.
Por cierto, ¡¡¡Feliz 10mo. aniversario NO LINE ON THE HORIZON!!!
Qué difícil hablar de U2. Qué difícil hablar de un disco que ha generado
tantas expectativas, comentarios encontrados y apasionados. Qué difícil
mantener la calma cuando la emoción aflora y embarga ante la nueva obra de
nuestro grupo favorito. Qué difícil es poner nuestros sentidos a punto y ser
imparcial en momentos como este. Qué difícil es tratar de ser breve tratando
algo así, pero no pude hacerlo mas corto por falta de tiempo, como dijo un
célebre escritor. La nueva obra de U2 es uno de sus trabajos más esperados por
quien escribe, y a la vez la que uno de los que menos me generaba expectativas.
Me explico. Cuando Achtung Baby –su obra máxima- llegó a mi poder, simplemente
fue algo que confirmó mi devoción por este grupo, y desde entonces solo
esperaba obras igual de sorprendentes, no necesariamente superiores. Con
Zooropa el nivel de sorpresa se mantuvo, aunque dado el corto tiempo en que fue
grabado y editado no podía esperarse algo mejor. Pero cuando pasó el tiempo y
mientras el grupo asumía el alter ego de (ejem, ejem) Passengers y lanzaba un
trabajo en extremo experimental, las expectativas por un nuevo álbum de U2
aumentaban. El demoledor single “Discothèque” parecía confirmar esto, pero a
estas alturas ya sabemos lo que resultó Pop. Algo parecido ocurrió cuando salió
All that can’t you leave behind, a pesar de las bondades de Beautiful Day y su
mejor acabado global, y luego con How to dismantle an atomic bomb. Desde
entonces dejé de creer en las expectativas, quería evitar todo tipo de
desilusión, aunque se tratara de U2 (¿pero si es U2 cómo me iba a desilusionar,
en qué estoy pensando?).
Parecía que la banda se había estancado, que sólo sacaban discos (recomendables
y correctos eso sí) dentro de un estilo definido y sin casi novedades. Pero U2
estaba haciéndolos así porque quería que fueran así. Simplemente no sentían
necesidad de experimentar. La madurez cuando nos toca nos hace ver la vida
desde otro punto de vista, el de la experiencia, y simplemente eso es lo que
teníamos al frente: a la banda más importante del planeta en plena madurez.
Pero ha pasado tiempo y la pasión por hacer música se ha mantenido y ahora ha
vuelto a rejuvenecer: U2, la banda que se reinventaba álbum tras álbum ha
regresado, con la seguridad que da la experiencia, queriendo dar piruetas
arriesgadas sabiendo que las domina y ya no le son peligrosas, ¡pero si todos
queremos ver piruetas!
Ahora en franca competencia con las bandas de esta década, cuyos jóvenes
integrantes tienen o tuvieron a U2 como ídolos en las décadas pasadas, vuelven
con otro hito importante en su vasta discografía. Esto último no lo digo yo,
muchas reseñas, aunque un tanto exageradas (¿será que también se han entusiasmado
demasiado?) señalan a NO LINE ON THE HORIZON como su mejor álbum desde Achtung
Baby. Quizás sólo les falte medir la trascendencia, que solo el paso del tiempo
podrá ponerla en evidencia, para evaluar su real importancia, aunque no me cabe
duda que este es el disco que su humilde servidor, por las razones arriba
expuestas, estaba esperando desde que salió Zooropa. Un muy buen disco, con
riesgo calculado eso sí, pero con lo mejor de la fuerza y la personalidad de
U2. Voy a desmenuzarlo canción por canción, mismo crítico musical:
No Line On The Horizon: Gran arranque para el disco, lleno de
guitarras a lo Until the end of the world, Bono cantando como desde hacía mucho
no se le escuchaba (¿aguantará toda la gira?), el ritmo que aumenta poco a poco
la tensión hasta que la banda en pleno termina de redondear un gran tema.
Siento un poco apresurado el final, pero ya me acostumbré.
Magnificent: Este no deja de ser para mí el mejor tema
del disco y el que esperaba que el U2 experimental suene al U2 clásico. El riff
épico de The Edge a modo de cabalgata mientras Bono canta melodía y letras tan
típicos de U2, el ritmo bailable a lo Achtung Baby (grandes Adam y Larry), todo
se luce sin perder personalidad entre el acompañamiento de unos teclados, diría
yo, etéreos. Bono invita a “vivir” la canción cuando tararea el solo de
guitarra, cuyo inicio parece continuación del aullido de Mr. Hewson. Si Pop
hubiera incluido un tema como este, le hubiera perdonado todas sus faltas.
Magnífico.
Moment Of Surrender: El primer tema lento es el tercero del
disco, una canción con empieza con otro desgarrador canto mientras los arreglos
dan una atmósfera sobrecogedora. Cuando me doy cuenta que dura mas de siete
minutos (!), se me ocurre compararla con una de esas grandes películas, donde
el pulso narrativo se mantiene intacto y sin partes prescindibles, a pesar de
su duración y densidad. Así es esta canción, extensa, emocionante y redonda.
Unknown Caller: Mientras arranca escuchamos pajaritos…
Tiene una melodía cantada a varias voces que es muy buena, recurso que no
recuerdo que U2 haya usado con esta misma intensidad antes. También escuchamos
una orquesta “beatlesca” (otra novedad) y órgano de iglesia antes del solo
final de The Edge que es otro punto alto del disco.
I'll Go Crazy If I Don't Go
Crazy Tonight: Canción
simpática, típico sonido U2, aunque más parece pertenecer a alguno de los dos
inmediatos discos anteriores de la banda. Lo mejor: cuando Bono canta “Baby,
baby, baby…”, que sin duda lo ha extraído de Ultraviolet. A estas alturas me
doy cuenta que estoy describiendo un disco que ya habrán escuchado todos por
aquí, pero, bueno así me está saliendo la nota…
Get On Your Boots: Me sigue gustando, aunque ahora menos,
pero la comprendo mas. Ese coro “oriental” me sedujo la primera vez que la
escuché, o debe ser porque es el tema más pop del disco. Encaja perfectamente
como enganche entre la primera y la segunda parte de la placa, no en vano se
ubica justo a la mitad, para “sacudirte” un poco antes de seguir en el viaje
sin horizonte. Viéndolo algo mas terrenalmente, este parece ser el eslabón de
una serie de canciones “gancho” que han seguido el mismo o parecido patrón de
riff que se inauguró con The Fly y siguió con Hold me, Thrill me…, Elevation,
Vertigo y ahora las botas sexys.
Stand Up Comedy: Canción pegadiza,
rockera y básica pero con buenos cambios de ritmo y otro excelente solo de
guitarra. Tiene un aire “zeppelinesco”, el cual, según comentan, fue inspirado
por Jimmy Page y Jack White cuando The Edge participó con ellos en la película
documental I Might Get Loud. Con más estridencia podría haber pasado como una
canción de hard rock, aunque la voz de Bono ya no hubiera dado para tanto ¿Esto
es muestra del “tercer testículo” de The Edge que Mr. Hewson mencionó en una entrevista…?
FEZ - Being Born: A pesar de un intro medio extraño
(“FEZ”), que sin embargo es muy sugerente, emerge la canción en sí (“Being
Born”) que tiene un ritmo lleno de tension, cuya carga se aligera por los
teclados mientras Bono y Edge cantan a la par. Otro signo de que U2 sigue
buscando cosas nuevas y excitantes. Me hace volar… en sentido metafórico,
claro.
White As Snow: Simplemente bella y
aterradora. Cuando me enteré del trasfondo ecologista de esta canción, al
asociar la forma con la función no pude menos que sugerirme tristes imágenes de
lo que está ocurriendo con el planeta hoy en día. Sólo estas cosas me ocurren
con U2 (bueno, salvo excepciones).
Breathe: Es una característica de U2 de que sus
discos cierren con una canción estridente antes de una lenta final, así ha sido
casi siempre desde Boy (The Electric Co.& Shadows
and Tall Trees) hasta All that you…(New York & Grace), habiendo roto la regla October y How to dismantle…
Este disco no es excepción. La penúltima rola es la poderosa Breathe, con un
gran redoble introductorio de Larry (a quien no lo escuchaba hacer sonar la
batería así desde War), es pegajosa aunque un poco monótona por ratos, pero me
parece que hubiera quedado mejor si Bono la cantaba con los tonos altos que
puso en el tema título del disco.
Cedars Of Lebanon: Y la lenta del cierre. Bono recitando.
Otra canción sugerente, donde la guitarra de Edge se desliza y flota en la
atmósfera de Eno. De repente podría haber quedado mejor en el disco de
Passengers. No será una gran canción, tampoco no es mala para nada, pero si es
un final digno de un muy buen disco. Como para cortar una buena borrachera.
En suma, la espera valió la pena. No solo por poder escuchar música nueva
de U2, sino porque los tenemos de vuelta buscando sorprender a sus seguidores
ofreciendo nuevas cosas, aunque esta vez no hayan habido demasiadas novedades,
pero si un producto de muy buena calidad, tan propio de ellos, con canciones
vibrantes, para bailar, para escuchar o para meditar. Quizás podamos criticar un
exceso de estribillos o que los aullidos de Bono no sean los de antes o recurra
mucho al falsete, pero los “estribillos de estadio” son parte de su estilo y
también debemos reconocer que los años no pasan en vano y dejan para bien o
para mal su huella. Para quienes descubrieron a U2 en los dos anteriores discos
y extrañan las mas simples y noqueadoras canciones de esos mismos álbumes, este
disco es para digerir y descubrir poco a poco, y también para los que no
conocían la faceta experimental del grupo, es oportunidad para descubrir la que
fuera característica suya en la década pasada; pero para quienes seguimos al
grupo desde hace mucho tiempo, este es el disco que continúa la reinvención
permanente de U2. Y para los mas críticos y escépticos, tómenlo como es: U2 son
U2, no son Radiohead quienes metamorfosean continuamente o tampoco son los
Rolling Stones quienes abandonaron los riesgos hace mucho tiempo. Y para los
que detesten el disco y/o a U2, bueno, no se puede complacer a todo el mundo,
aunque siempre habrá quienes cambien de opinión. Como dije al principio, es
difícil escribir sobre un disco de la banda más apreciada por uno sin dejar
llevarse por la emoción y sin perder de vista la objetividad, tratando de
mantener la cabeza fría, pero al menos hice unos pasos. Me salí de la ruta pero
no lo lamento.
A estas alturas... ¿que cosa no queda por decir de este disco? El impulso definitivo de una carrera en pleno ascenso de una banda joven que aun no encuentra lo que busca (hasta ahora quizás) pero que su mensaje y su música caló en medio de un mundo enfrentado a sí mismo, cuando ambos hemisferios buscaban la hegemonía que otorga el poder. El carisma de Bono, la guitarra afilada de The Edge, el profundo bajo de Adam, el golpe certero de Larry y la producción impecable de Eno y Lanois configuraron un disco imprescindible, que también estuvo marcado por la temprana muerte de un muy querido amigo del círculo de la banda, que sirvió de revulsivo para que U2 continúe su marcha hacia cumbres cada vez mas altas, las cuales musicalmente llegaron mas adelante, pero esa es otra historia... Con todo, y volviendo a lo que dije al principio, creo que lo mas simple que puedo decir es que este es el disco que confirmó mi condición de fan, y eso es bastante decir, a mi modo de verlo.
Ha pasado mas de un mes desde la reciente visita de Mr. Hewson, en compañía de parte de su familia, a nuestro país en plan turístico privado. Como todo fan de U2, me hubiera gustado escribir esta nota habiendo sido uno de los pocos afortunados que tuvieron acceso a él y conocerlo en persona, para describir mis impresiones, intentado hablarle algo a pesar de mi pésimo inglés, darle algún obsequio (a nombre de U2 Perú), y cómo no, haber recibido algún autógrafo y tener la foto de rigor. Pero no. Fue algo frustrante y decepcionante no haber podido conocerlo en persona, simplemente la labor de su seguridad fue admirable (debo reconocerlo) durante su paso por Lima, y alejó a la familia Hewson de los flashes y demás "acosadores", al menos acá en la capital. Otra cosa fue en el Cusco, ya esparcida la noticia de su presencia y su viaje a la Ciudad Imperial, desde el mismo arribo al Velasco Astete no pudo evadir tan fácilmente a los (per)seguidores, suertudos y curiosos que pudieron verlo lejos o cerca.
Y esto me llevó a una primera reflexión: ¿qué pasó? ¿porqué en Lima no fue así? Bueno, recordemos que en el Jorge Chávez existe el llamado Grupo Aéreo No. 8, últimamente utilizado por todas las celebridades que llegan en respectivos vuelos particulares, para evitar escenas como las mencionadas, y que Mr. Hewson y familia lo utilizaron precisamente las veces que estuvieron de paso por el aeropuerto chalaco. Los medios incurrieron en una infidencia (al menos lo vi así) cuando divulgaron el pronto arribo de Bono a Lima y cito: "La información fue dada a elcomercio.pe por las personas que coordinan la ruta turística del músico en el país. Estas mismas fuentes nos confirmaron en su momento la llegada de otros artistas (Kate Moss y Mick Jagger, entre otros)" (El Comercio). Esas mismas fuentes deberían haber sabido que esta visita era estrictamente familiar, pero ya sabemos cómo se porta buena parte de la prensa. Incluso como fans recibimos algunas críticas por haber hecho guardia a Bono en las afueras del hotel, durante la noche que arribó, pero deben tener en cuenta ¿qué fanático no se pondría así? Debo reconocer, personalmente, no tenía interés en hacer algo así (no me nace lo de "groupie"), pero ante el entusiasmo de mis amigos accedí, y pese a todo fue un momento divertido. Bueno, dos momentos, porque también se hizo el intento cuando volvió del Cusco.
Y volviendo a la pregunta que planteé al inicio del anterior párrafo: ¿porqué en Lima no se dejó ver? Repasando las noticias de aquellos momentos, sólo se llegué a una conclusión, que he manifestado en privado mas de una vez: Bono ya conoce Lima, porque en esta ocasión fue a conocer el Cusco y escasamente pudo evadir la presencia periodística. Esto me lleva a recordar aquel famoso rumor que corrió en el no tan lejano 2007, mientras sucedían las noticias de la catástrofe del terremoto en Pisco, llegó a las redes esta info que casi nadie ha podido confirmar. Nadie, excepto aquellos que tienen conocidos en migraciones del aeropuerto internacional y juran que Paul David Hewson (o sea Bono, ya pues) se registró ahí...
Y ya que hablamos de noticias sin confirmar, otra(s) se produjo(eron) estando Bono en nuestro país, sólo que para crear despistes. Pero antes lo que esperaban, una pequeña cronología de los sucesos:
Bono y familia (su esposa Alison "Ali" Hewson, y sus dos hijas mayores Jordan y Eve) arribaron la noche del jueves 23 de febrero a nuestra capital en jet privado. La noticia es esparcida y un grupo de fans le hace la guardia el pie del Miraflores Park Hotel (tras averiguar donde se iba a alojar) sin que haya rastro de su presencia ni el momento en que entraron al hotel.
La mañana del día siguiente (o sea el viernes 24) otro pequeño grupo espera con ansias que se deje ver, pero al parecer se retiró muy temprano para un corto paseo por Lima antes de enrumbar al Jorge Chávez, donde, tras alguna postergación por mal tiempo en el punto de destino, parte hacia el Cusco en vuelo charter, con... ¡15 maletas! Antes de partir, al fin Bono se deja fotografiar y la imagen es publicada vía twitter, donde aparece junto a personal del aeropuerto. Una vez en el Cusco (arribaron pasado el mediodía), donde una mancha de periodistas, curiosos y fans lo esperaban desde temprano, la familia Hewson es fotografiada y grabada desembarcando del avión y saliendo del aeropuerto, donde Bono al fin da sus primeras declaraciones a la prensa, excusándose de no poder hablar mucho por estar en compañía de su familia. De ahí se enrumbaron al Hotel Monasterio, y el resto de la tarde recorrieron el Cusco.
El sábado 25 en la mañana, Bono y familia se enrumbaron a Machu Picchu, pero hasta este momento el asedio periodístico, turístico y fanático ya era insostenible, hasta se rumoreó que se cerrarían las famosas ruinas para un paseo privado (algo en realidad imposible), a lo que se llegó a una solución: se esperó que baje la cantidad de gente para que Bono visite sin problemas la ciudadela, haciéndolo en la tarde (estuvieron alojados por mientras en el Machu Picchu Sanctuary Lodge), mientras su familia la visitaba previamente sin problemas: Ali y sus hijas no son muy famosas que digamos, es decir, pudieron pasar en forma anónima, a pesar que Mrs. Hewson suele codearse con lo "mas mas" de la farándula mundial y Eve está iniciando una carrera como actriz de cine.
Se anunció en un momento que el domingo 26 iba a ser utilizado para escalar y conocer Huayna Picchu (los que han ido saben lo difícil que es el acceso) y que se canceló por mal tiempo, pero personalmente pienso que esto fue el primer despiste para alejar al periodismo y los curiosos: subir a este cerro tiene sus riesgos, e incluso los turistas que lo escalan firman un documento dejando constancia de que lo hacen en forma voluntaria. No sé si Bono actualmente está en forma física como para asumir el riesgo (estaba algo subido de peso en algunos conciertos del año pasado, incluso en el de Chile, donde estuve presente), pero no creo que hubiera dejado que su esposa o sus hijas se arriesguen a esta aventura, mas aún teniendo mucho que visitar todavía. Este día la familia la dedicó a recorrer el Valle Sagrado, donde quedan las magníficas ruinas de Ollantaytambo, y se alojaron en el hotel El Albergue.
Tras esta aventura, no se tuvieron mayores noticias el 27, salvo que el martes 28 habría ido a conocer la reserva natural de Tambopata-Candamo, tal como Mick Jagger fue el año pasado, pero teniendo en cuenta el tiempo necesario para ir, visitar y regresar, esto no es factible. Esta noticia no fue desmentida por los medios, que incluso publicaron una que otra "confirmación". De buena fuente sé que esto nunca ocurrió, la familia Hewson durante esos días restantes se dedicaron a conocer Cusco y alrededores y a hacer algo de turismo gastronómico. El martes 29 de febrero era el día anunciado del fin de la visita de Bono y compañía, pero otra vez la estrategia que funcionó a su arribó mostró su eficacia: durante la tarde, mientras Bono le dedicaba una carta al presidente Humala antes de salir del Cusco, los fans esperábamos la última oportunidad de verlo en Lima, algo que no funcionó porque los Hewson nunca volvieron al hotel: llegaron al Jorge Chávez antes del anochecer (donde Bono se volvió a tomar foto con la responsable de su primera instantánea en Lima), y estuvieron unas horas allí antes de su partida a Los Angeles, que fue pasada la medianoche. Un rumor dice que Bono fue a pasear por Miraflores mientras esperaba la hora de salida, y se le vio en un restaurante, pero no hay nada confirmado...
Y faltó mencionar otras cosas "trascendentales" en todo lo que rodeó esta visita o incluso algunos "antecedentes", como la falsa foto de Bono en Punta Negra, las "recomendaciones" de Christian Meier a Bono vía twitter, el beso con la fanática, que le encantó la comida peruana, lo que desayunó, mostrando el polo "marca Perú", bla, bla, bla. Bueno, no creí que en mi blog iba a hacer una crónica de este tipo, una donde la música no haya sido protagonista, pero teniendo en cuenta que uno de los principales responsables de que exista este blog al fin nos haya visitado es razón suficiente para darle tiempo y espacio a este acontecimiento que removió, aunque sea temporalmente, la afición por U2.
Y así fue como nos visitó un rockstar que nunca quiso serlo pero lo asumió, activista, músico, admirado por muchos y criticado por pocos, líder y cuarta parte de U2, la banda mas importante del planeta en los últimos años, esperamos que cumplas tu promesa dada en tus últimas declaraciones, cuando mencionas que "esperas regresar con tu guitarra". Hasta la próxima.
R.E.M., que fuera banda emblemática del circuito alternativo en los 80's y lograra el status de megabanda a principios de los 90's, después de un largo y lento declinar, anunció su separación hace poco más de un mes, noticia que impactó a los fans y a mi persona particularmente, al ser uno de mis grupos favoritos. Durante el mencionado declinar, R.E.M. hizo una de sus mas largas giras, el Accelerate Tour, que los trajo por estos lares, como cabezas de cartel de la primera versión del "Lima Hot Festival", que se realizó en el antiguo Estadio Nacional hace tres años ya. La crónica en versión algo resumida que sigue a continuación fue escrita, originalmente para el foro de u2peru.com, con el recuerdo aún caliente de ese memorable recital, la emoción aún desbordante, situación llamada acertadamente por mi muy estimado primo como "REM-SACA", y a modo de homenaje a una de mis bandas-top aquí la transcribo.
Definitivamente, el Lima Hot Festival (aún sin poderme haber acostumbrado al nombrecito ese) es el HITO que marca el antes y después de los conciertos internacionales en nuestro país. Si bien los antecedentes del año pasado (Mr. Waters, Björk, Soda Stereo) sirvieron para tantear el mercado y vinieron a precio rebajado para aliviar la entonces excesiva carga tributaria, desde que vino Collective Soul, pasando por Bryan Adams, Megadeth, Whitesnake, RATT, Duran Duran, Kylie Minogue, JAMC, etc. (algunos con mayor éxito que otros) han demostrado que nuestro mercado está en pleno crecimiento, la gente (aunque faltos de costumbre -por no decir cultura- de escuchar rock) aún por curiosidad asiste, y debe entender que cada espectáculo es en realidad una enorme fiesta compartida entre los intérpretes y el público. No hay nada mejor que un concierto donde el público y el/los artista/s estén en plena comunión y catarsis.
Volvamos al tema en sí. Recuerdo que mientras estaba chambeando quedé con un amigo vía cellphone en encontrarnos en la cola, pero lamentablemente él no pudo salir temprano de su trabajo y lo vi a lo lejos dentro del recinto, nos llegamos a pasar la voz, y después lo perdí de vista. Y ahora a recordar lo mejor, pasada una semana y aún no lo digiero: demonios, ha sido el mejor concierto de todos los que haya asistido (por favor ven U2 para que ocupes ese sitial!!!). Me ahorraré comentarios de las bandas nacionales, aunque no la hizo mal Cementerio Club. Travis llegaron como ilustres desconocidos (en vivo) para mi. He escuchado dos de sus álbumes y varios "hits" mas, y me parece "bonita" e interesante su propuesta, pero en concierto es donde una banda realmente demuestra todo su valor y fuerza (lo decía Jimmy Page en los setentas), francamente un grupo como Travis por sí solo pagó la entrada (que para mi fue en "Stand"). Por suerte estuve en el mismo sector donde el cantante Francis Healy primero bajó a animar y saludar a la gente y el loquerío era total. Hacer "pogo" con canciones "lentas" era algo fuera de todo lo previsible pero lo disfruté al máximo. Cuando el guitarrista Andrew Dumlop se lanzó encima del público, la locura fue mayor mientras los gorilones de seguridad se apresuraban en regresar al músico al frente. El final me pareció un poco abrupto, pero hay que tener en cuenta que todo empezó media hora tarde (¿hasta cuando?) y las bandas extranjeras (en este caso una banda inglesa) generalmente acostumbran ser, al menos cuando son de mayor éxito o estatus, muy puntuales.
Cuando apareció R.E.M. (a los cuales sigo desde los 80's, así que conocía prácticamente todo su repertorio, sin contar que iba con mi primo y un pata que son re-fans) ya estaba molido por el increíble espectáculo que ofrecieron los Travis, pero no en vano los de Athens llevan casi 3 decenios de carrera y sacaron toda su experiencia al servicio de una magnífica puesta en escena, Mike Mills y Peter Buck apoyados por el batero y segundo guitarrista daban una muralla de sonido arrolladora mientras Michael Stipe en lo suyo: sus bailes, alguna vez inspirados en Ian Curtis, encandilaban a la gente mientras su voz sonaba plena. No será la misma de hace una década, pero Stipe sabe su oficio, ver a uno de los frontmen rockeros mas grandes de todos los tiempos en Lima actuando era simplemente MÁGICO e INDESCRIPTIBLE. Saludó dos veces al público (en "The One I love" y en "Losing my religion") y ¡yo estuve justo ahí!!! La locura aumentaba, a mi costado había un fan con el look "a lo faraón" de Stipe de la gira anterior (qué habrá pensado el pelao), cuando el cantante aventó los papeles de su cancionero-ayuda casi agarro un pedazo (oh s***!!), y el final fue tremendo, todo el estadio (por fin) cantando "Man on the moon". Después de semejante espectáculo estaba sin físico, a duras justas salí del estadio a comprar algo para reponer la deshidratación y luego a comer porque tenía un hambre!!!
Para terminar y no desentonar con el tema principal del blog, incluyo la presentación que Michael Stipe y Mike Mills junto a Adam Clayton y Larry Mullen Jr. hicieron para un especial de MTV, en donde tocaron "One" bajo el peculiar nombre de "Automatic Baby". Hasta la próxima.
Bono:"Ultraviolet (Light My Way)" transmitía un poco de angustia. "Un silencio se apodera de la casa cuando nadie puede dormir" ("There is a silence that comes to a house / Where no one can sleep") es un gran verso, y puedo afirmarlo con toda modestia porque lo tomé de Raymond Carver. Presento mis disculpas. Es un tema épico de U2, pero una vez más la clave de la canción dejó mi voz en una posición conversacional y permitió una composición diferente de la letra. Tiene un estribillo casi Motown: "Nena, Nena, nena, ilumina mi camino" ("Baby, baby, baby, light my way"). Era la cumbre, la cima de las chicas, pero oculta un contenido muy oscuro: "Tu amor es un secreto que pasa de uno a otro" ("Your love is like a secret / That's been passed around"). Celos. Infidelidad. El amor vuelve a levantar cabeza.
Edge:Esta canción, que apareció bastante hacia el final, ...salió de "Lady With The Spinning Head". Había algo de "Ultraviolet (Light My Way)" que me preocupaba, así que toqué con una caja de ritmos, la guitarra y los pedales del bajo al mismo tiempo como si fuera en directo. A partir de ese experimento conseguí algunos cambios de acordes que nos dieron una pista. Es una canción emblemática, sin duda, con algunos detalles magníficos, aunque bastante difícil de interpretar. Nunca se convertirá en un estándar de la música de calle, por decirlo así. Una vez le dije a Bob Dylan: "La gente interpretará tus canciones durante miles de años". Y me contestó: "También escucharán las vuestras. Aunque nadie sabrá como tocarlas". A veces, debo añadir, ese nadie nos incluye a nosotros.
Debo confesarlo. El tiempo y el coro pegajoso hizo que esta canción, que sin embargo no es ninguna maravilla, se vuelva mi canción favorita de "Achtung Baby", coincidentemente (oh sorpresa) mi álbum favorito de U2. Y es que en este disco, donde abundan las joyas musicales, prácticamente cualquiera de sus canciones podría haberse convertido en mi favorita, desde la siniestra "The Fly", pasando por la fiestera "Mysterious Ways", la balada-himno "One", la apocalíptica "Until The End Of The World", la industrial "Zoo Station", la depresiva "So Cruel" o la noise "Who's Gonna Ride Your Wild Horses", sin embargo esta oda al desencanto sigue siendo mi preferida (y a pesar de mi estado actual sentimental esto no ha cambiado), por... no sé por donde empezar: ¿el coro pegajoso de "Baby..."? (nada que ver con una impresentable canción de un ídem cantante adolescente que no viene al caso) ¿el también pegajoso riff repetitivo? ¿el bajo que marca una melodía casi imperceptible? ¿La voz de Bono que va del susurro hasta la desesperación? ¿El "feeling"? ¿Todas las anteriores? Mas allá de esto, "Ultraviolet (Light My Way" presenta todos los elementos típicos de una canción de U2, algo extraño dentro del álbum rompe esquemas que fue "Achtung Baby", pero que conjuga bien con el resto. Aún sigo recordando la primera escucha de mi viejo cassette, aquel que mencioné en la entrada anterior, y a veces añoro esos viejos tiempos cuando escuchar música era todo un ritual: buscar el cassette, sacarlo de su caja, ponerlo en el estéreo o walkman, rebobinar la cinta si es que sólo quería esta u otra canción en particular, esperar a encontrarla y a veces volver a rebobinar hasta dar con ella, y a disfrutar, mientras hojeo la fotocopia que funge de carátula... sin duda muchas fueron las veces que la he repetido este rito, como con toda la música que he atesorado en aquellas épocas.
El CD simplificó bastante el ritual de escucha, pero lo enfrió bastante: bastaba un botón para llegar a la canción buscada, y el entrañable sonido de la cinta que se desgastaba mientras acumulaba uso pasaba a la historia, y ni hablar de los tiempos actuales, el de los formatos comprimidos y los lectores cada vez mas pequeños. "Achtung Baby" no lo llegué a escuchar en vinilo sino hasta hace poco, cuando esa fantástica veta de tesoros auditivos llamada Quilca me proveyó de mi disco favorito de U2 al fin en el formato musical por excelencia: un elepé, en este caso de segunda mano pero en excelente estado de conservación, fabricado en la tierra del discutido mandatario bolivariano. Y nada mas llegar a mis manos, me acerco al siempre cumplidor tornamesa de mi hogar para recrear otro viejo ritual, el de escuchar un disco de doce pulgadas, y así es como hago sonar esta canción como hacía tiempo no hacía sonar al viejo equipo de sonido, que los decibeles rememoren viejas épocas, que los vatios de salida se luzcan como en tiempos juveniles, que la aguja esculpa el sonido que emerge con fuerza y calidez, que los vecinos sepan que un viejo disco siempre seguirá sonando mejor que nunca, que el feeling no se ha perdido. Sublime, impactante, cada vez que vuelvo sobre "Ultraviolet...", encuentro alguna textura sonora que no había advertido antes (y en general me pasa lo mismo con cualquier canción de U2), así que, acercándonos al anunciado lanzamiento remasterizado, ¿cómo lucirá renovada mi favorita? Y además habiéndose anunciado un disco tributo al "Achtung Baby" ¿cómo sonará el cover hecho por The Killers?
Para terminar. Acompaño esta entrada con tres videos de "Ultraviolet..." en vivo (no hay videoclip de esta canción, ya que no llegó a lanzarse como single a pesar de haber sido voceado en su época): de un concierto en Washington D.C., durante el ZooTV Tour, las visuales utilizadas durante aquella histórica gira, y la memorable interpretación del Rose Bowl en Pasadena, inmortalizada en el DVD souvenir del 360º Tour. Hasta la próxima.
La mayor ventaja de tener toneladas de dinero es la posbilidad de hacer lo que quieras... Cuando eres tan grande, puedes disfrutar de una independencia que muchas de las llamadas bandas independientes no pueden tener. Creo honestamente que no somos una banda de rock'n'roll. En serio. Quiero decir que no estamos dentro del festival juvenil del rock'n'roll, nunca lo estuvimos. En el pasado, estuvimos buscando un lugar al que pertenecer, queriendo ajustarnos a gran tradición rockera, pero eso es algo que no va a preocuparnos nunca más.Bono ("The Face", 1992)
Es un gran álbum. Como todos los grandes álbumes, es imposible imaginarse cómo hizo uno para crearlo. Es algo que va más allá de la suma de las partes. Tus enemigos te definirán, y es uno el que los hace interesantes. En ese caso, comienza por ser una hipocresía que anida en el propio corazón de uno: uno se da cuenta de que el enemigo más interesante está ahí. Antes la cuestión era pelearse con el mundo, con la maldad del mundo, la falta de justicia, las cosas malas que le puedan pasar a la gente buena. Ahora se trata del vendaval que uno puede generar en la propia vida si uno se deja llevar por los deseos del propio corazón.Bono ("Rolling Stone", 2006)
Hace veinte años, un poderoso riff tipo sierra resuena en Doble 9. El estilo es casi irreconocible, la voz filtrada del vocalista tampoco suena familiar, la batería suena casi digital... lamentablemente no pude reconocer a la primera escucha el estilo de mi banda favorita en esta canción -"The Fly"-, ese pequeño avance del nuevo álbum que vio la luz al poco tiempo, el poderoso "Achtung Baby". Los medios de la época no daban mucha cabida a los irlandeses, la mayoría de las radios, aplastadas por la crisis derivada del primer alanismo, se entregan al rating fácil y abandonan la difusión de buenas propuestas musicales, incluyendo la música de una banda del calibre de U2, sólo Doble 9 y también en algo Radio Miraflores siguen con su apuesta, pero eran prácticamente las únicas opciones diferentes a las que se tenía acceso para conocer novedades en la buena música. Mi primer "Achtung Baby" fue un cassette Sony, grabado y con carátula fotocopiada, lo adquirí en un puesto de la av. Colmena, uno de aquellos negocios que se los llevó la internet con sus descargas gratuitas, pero sin embargo de calidad sonora mas que aceptable, y mucho mas sincero que la poco recomendable edición de la desaparecida disquera El Virrey lanzada en el verano del 92. Ese mismo verano el video de "The Fly" causó una conmoción emocional cuando al fin se estrena en la TV peruana: para variar, Gerardo Manuel, en su entrañable "Disco Club", fue el culpable de este ataque visual, aquel video que estrenaba a la otrora banda predicadora en trajes de cuero y remaches, los lentes de Bono marcan un nuevo principio, a partir de ahora nada será igual en U2, adiós a los sombreros vaqueros, adiós al sonido tradicional, adiós al "mesianismo" (¿adiós a Dios?),... hasta nuevo aviso.
Ahora cuesta creer que semejante material, que además fue muy exitoso a nivel mundial, aunque sin llegar al nivel de ventas de "The Joshua Tree", haya sido olímpicamente ignorado por los medios peruanos de la época, pero como dije, la crisis y sus secuelas aún hacían mella y se apostaba por lo fácil, no fue sino hasta mas de dos años después que "One" logra cierta difusión en las radios comerciales, ciertamente impulsadas por haber sido incluida como parte del "soundtrack" (por decirlo así), de la exitosa telenovela "Los de arriba y los de abajo". Pero regresemos al tema. También había otros programas de difusión musical, como el recordado "T-lemusi-K" (donde Gianella Neyra hizo sus pininos televisivos), en el cual se difundieron los videoclips y se mencionaba algo de información de la banda. Igualmente esa suerte de MTV peruano, el canal Uranio 15 (de señal abierta en la banda UHF, aún no entraba con fuerza la TV por cable) cumplió un rol difusor, aunque tardíamente, en la época en que "Zooropa", el siguiente disco, se daba a conocer. Por entonces la antigua tienda Phantom abría sus puertas en la avenida Diagonal de Miraflores, y entre su nutrida oferta se podía encontrar aparte de toda la discografía anterior de U2 (difícil de hallar en otras tiendas), el mismo "Achtung Baby" en diversas versiones, CD jewel case (normal), CD digipack, cassette, vinilo, y hasta minidisc o cassette digital, formatos hoy desaparecidos. Precisamente en esa tienda, impresionado por todo lo que ofrece, adquiero mi primer cassette importado, nada menos que el mismo "...Baby". Años mas tarde, y con solvencia económica de por medio, el CD arriba a mi colección (igualmente me enteré de la existencia del VHS "Achtung Baby: the videos, the cameos and whole lot of interference from Zoo TV", pero eso ya es otra historia).
He querido hacer esta pequeña remembranza a propósito del cercano aniversario 20 de "Achtung Baby", disco que si bien musicalmente no revolucionó el panorama de su tiempo, si que tuvo gran importancia, renovó la energía que U2 imprimía en su música dándole nuevos aires y rumbos, y además la gira que lo acompañó, el monstruoso e innovador Zoo TV Tour, aún ahora sigue marcando pautas en lo que a conciertos se refiere. Pero sobre todo, para recordar los viejos tiempos en que mi afición por U2 se renovaba, tal como U2 hacía lo mismo con su música, y que ahora sigue tan intacta como ayer, parafraseando a otro admirado músico, hoy sumido en un sueño sin aparente fin. Aquellos viejos tiempos que nos enseñaron a apreciar la música, algo que estos años de inmediatez se está dejando de lado pero sin embargo se lucha para mantener, aquellos viejos tiempos en que una canción marcaba la diferencia. Aquellos viejos tiempos donde la caída de un muro marcaron el fin de una era y el comienzo de otra. Aquellos viejos tiempos en que U2 nos enseñó a que siempre se puede aspirar llegar a más. Feliz aniversario, viejo amigo de viajes y amanecidas sónicos.
Habiéndose hace poco confirmado el lanzamiento remasterizado de "Achtung Baby" (y su hermano menor "Zooropa"), y teniendo en cuenta los anteriores lanzamientos similares, llama la atención que el sucesor de "The Joshua Tree" no haya sido anunciado para ser relanzado. Y es que este disco, a pesar de haber sido vilipendiado por la crítica en su momento, terminó siendo el catalizador de la posterior carrera de U2, impulsándolos a buscar nuevos horizontes musicales y estéticos. "Rattle And Hum" fue en palabras de Bono "como el diario de un fan", la búsqueda de las raíces musicales del estilo musical que estaban desarrollando en ese momento (el blues, el soul, el gospel), pero en esa búsqueda de estilo pierden un poco el suyo. Hecho durante y después del Joshua Tree Tour, fue acompañado de una película semidocumental al mejor estilo de las grandes bandas de la década anterior, la cual fue estrenada en nuestro país unos meses después de su estreno oficial, en el verano de 1989. Pero esta vez me centraré en uno de los mejores temas salidos de este disco, la balada con la que cierra disco y película: "All I Want Is You". Bono al respecto cuenta en U2 BY U2:
En "Rattle And Hum" hay temas muy bonitos. Probablemente el mejor sea "All I Want Is You". Jimmy Iovine[productor del álbum, N.A.] siempre dice: "No conseguimos hacer un gran disco, pero ésa es una canción genial". Él cree que si la hubiéramos hecho bien habría sido número uno, algo que nunca fue. Esta canción es para Ali [Alison, su esposa, N.A.]. Para una persona reservada, que no quiere dejarse conocer. eso es lo más intrigante de ella. Como intérprete que intenta conectar con el público todo el tiempo, me fascina la gente a la que no le interesa la opinión que los demás tengan de ellos. A Ali le interesa mi opinión, eso es todo. Es una fuerza de la naturaleza, como una corriente que no notas hasta que estás en el agua. Ejerce una potente fuerza de atracción pero no te das cuenta de ello enseguida. Si las canciones tienen algo bueno es que, a veces, reflejan más la persona que quieres ser que la persona que eres. Yo deseaba ser el hombre de casa que ella quería que fuera, pero ella no necesita que me convirtiera en otra persona. Yo pensaba: "Dios, ojalá fuera así, ojalá fuera más asá", y ella me miraba y me decía: "Pues a mí me gustas tal como eres. Puedes estar contento". Ali cree en mí, en lo que soy en esencia. Es impresionante.
En nuestro país esta impresionante balada pasó desapercibida en su momento. Las radios comerciales se limitaron a promocionar con poca fortuna los dos primeros singles de "Rattle And Hum" ("Desire" y "Angel Of Harlem") con motivo del estreno de la mencionada película, y nada mas. Hasta tuvo cierta difusión (vía TV incluso) el "Hollywood remix" de "Desire". Volviendo al tema, personalmente quedé muy impresionado cuando escuché esta canción por primera vez, con un solo de Edge bastante extenso, algo poco usual viniendo de él, y esos arreglos de cuerdas que bien acompañan la canción hasta tomar el protagonismo al final. Hasta a mi padre, poco dado a escuchar sonidos nuevos, le gustó. La mejor explicación a esto la puede dar el mismo Edge:
Van Dyke Parks [afamado compositor, músico y arreglista estadounidense, N.A.] entré en el estudio, escuchó lo que habíamos hecho, se fue y escribió un arreglo completamente maravilloso e increiblemente inolvidable que dura dos minutos y medio. Era una manera pefecta de acabar el disco. "All I Want Is You" tiene una base tradicional pero es una auténtica canción de U2. Probablemente sea el tema en que mejor hayamos conseguido lo que intentábamos con aquel álbum. En retrospectiva, creo que la grieta del corazón de "Rattle And Hum" era que no innovaba. Era nuestro propio error.
"All I Want Is You" tuvo un elegante videoclip a blanco y negro, filmado en Italia, que narra una historia trágica, como si de un cuento o fábula se tratase, algo inusual en los videos de U2 por aquellos tiempos, así como era inusual también la falta de protagonismo de la banda en su propio clip. Es conocida la historia del enano de circo y su amor imposible con la trapecista ya comprometida, pero siempre ha causado polémica el final del clip: ¿Quién falleció, el pequeño protagonista o la chica acróbata? Una interpretación muy difundida afirmaba que el enano es quien muere y su fantasma es el que aparece al final, acompañado de los miembros de U2 quienes tienen una aparición "espiritual" en la escena del entierro, pero Edge prácticamente dio por cerrada la polémica al afirmar que era ella la víctima al tratar de salvarlo. En todo caso, hay quienes aun defienden la anterior afirmación, y sólo puedo decir que sigue abierta la interpretación.
Esta canción ha sido escasamente interpretada durante la reciente gira (apenas unas diez veces hasta la fecha), en contraste con giras anteriores, pero siempre que es tocada se logra un momento muy entrañable entre los fans y la banda. Como durante el Vertigo Tour, ejemplo en video que les dejo a continuación. Hasta la próxima.
Le robo la frase a un querido primo para titular esta entrada, quien como muchos sentimos el "golpe" de haber presenciado a un mito de mitos en Lima. Sir James Paul McCartney, o para abreviar "Macca", aquel genio de la música, quien junto a otros 3 no menos legendarios amigos de Liverpool formara la mas reconocida banda de todos los tiempos, The Beatles, se presentó en Lima en magistral concierto, dictando cátedra de interpretación y carisma, nostalgia y feeling, historia y música, sobre todo. Ya ha corrido mucha tinta y muchos bytes describiendo el evento, basta con recordar que a su arribo se vivió un ambiente sólo comparable a la beatlemania de hace mas de cuarenta años, aquella que no vivimos en su momento pero ahora era compartida por hasta mas de tres generaciones que crecieron con su música, que se convirtió en la banda sonora de millones de seguidores y una trascendencia que va ganando inmortalidad. Paul McCartney sorprendió a todos ni bien llegó a Lima, al pedir regresar y acercarse a los fans del aeropuerto cuando se había gestado una salida rápida por motivos de seguridad. En la entrada al hotel alzó una bandera peruana para beneplácito de quienes estuvieron ahí, y en el concierto sus palabras en castellano (con una pequeña ayuda, eso si) derrocharon esa simpatía que lo sigue caracterizando desde los lejanos tiempos de los Fab Four.
Es cierto que el profesionalismo imperó ante todo, el show fue prácticamente idéntico a las demás fechas en Latinoamérica de este año (salvo el segundo show en Brasil), pero eso no sino para dar mas brillo y perfección a un derroche generoso de música y nostalgia que fue apabullante, nadie salió sin una sonrisa en la cara, lágrimas de emoción abundaron, y muchas familias (incluida la mía) gozaron por primera vez un espectáculo que hasta hace poco parecía estar condenado a sólo ser visto en pantalla chica, al menos en mi país. También es cierto que nos hubiera gustado mas escuchar joyas del interminable repertorio beatle (como I Saw Here Standing There, We Can Work It Out o Penny Lane), o de sus etapas posteriores (My Love, Good Night, Tonight o My Brave Face), pero la fuerza de clásicos imbatibles como Hello, Goodbye, All My Loving, The Long And Winding Road, And I Love Her, Blackbird, Eleanor Rigby, A Day In The Life, Let It Be, Hey Jude, Day Tripper, Get Back o Yesterday, o las no menos magníficas Jet, Let 'Em In, Mrs. Vandebilt, Band On The Run o Live And Let Die pagaron de sobra la noche. Y como olvidar los momentos mas emotivos y nostágicos cuando Paul recordó a su amigo John (Lennon) al tocar la sentida Here Today, y a su amigo George (Harrison) en la inmortal Something. En fin, con el permiso de ustedes, quería darme el gusto de escribir sobre este increible momento vivido, el mas importante concierto de rock de todos los tiempos habido en tierras peruanas, y compartir algo del mágico momento vivido aquel memorable 9 de mayo pasado. Pero para no desentonar con el blog, aquí incluyo un video de la presentación que hicieron U2 junto a Paul en el festival Live 8, tocando Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Hasta la próxima.
(Esta crónica la escribo a casi dos semanas de haber visto a U2 en Santiago, Chile. Al ser primerizo en estas lides U2teras, me disculpo si parezco algo exagerado, pero la emoción pudo mas. Sigo donde me quedé: el concierto está por empezar, Bono, Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. ya están en sus puestos, mientras suena un intro de Get On Your Boots remix)
Beautiful Day. Ningún otro título simboliza mejor lo que a partir de ese momento estábamos viviendo. Hasta ahora me emociono cuando recuerdo las lágrimas que solté apenas empezó el concierto. El cansancio (¿cual cansancio?) pasaron a quinto plano desde este instante, el sueño hecho realidad. Bono canta “gracias a la vida…” cuando inicia el concierto, y ya estamos mas que agradecidos.
I Will Follow. Quiero seguir, y seguir, y seguir. La locura estaba desatada, recuerdo este tema y visualizo los viejos videos de U2 tocando en locales chicos, cuando apenas era una banda de garage, aquellas épocas en la que yo estaba descubriendo al grupo que no tardó en volverse mi favorito, aquella lejana década de los 80's. La cercanía al pequeño escenario central recrea aquellas viejas épocas, parece que hemos viajado en el tiempo y U2 sigue siendo el mismo enérgico grupo joven pugnando por tener un lugar en el universo musical.
Get On Your Boots. Tema acelerado que cumple con seguir aumentando el voltaje a la energía desatada. No es de lo mejor que han sacado, pero en ese momento no importaba y el éxtasis seguía en aumento, mientras Edge y Adam empiezan pasearse por los puentes y la pasarela que nos rodea.
Magnificent. Mi tema favorito de su último disco, su título simplemente lo dice todo: magnífico, pleno, vital. Me quedé sin palabras ni voz. Bono invoca algunas localidades chilenas al iniciar la canción, pero en vez de decir “Valparaíso” le sale algo que suena a “Valperusa”… ¿Quizás habíamos demasiados peruanos en el público?
Mysterious Ways. Volvemos a los clásicos. A mi parecer es de los temas que no suenan tan bien en vivo como la versión en estudio (le falta energía a la guitarra), pero ¿a quien le importa? Bono con sus pasitos “imitando” a la bailarina que los acompañaba en las épocas del Zoo TV arranca una que otra sonrisa, y hace participar a la masa haciéndola seguir el ritmo con los brazos en alto.
Elevation. Amos y dueños del escenario, con el estadio rendido ante semejante espectáculo, U2 no tiene piedad y sigue con este pegajoso tema que no deja descansar ni disminuir al delirio. No será de lo mas inspirado que han grabado, pero su estatus de hit lo ha vuelto imprescindible en sus conciertos.
Until The End Of The World. Ya no me da el cuerpo, así que aprovecho este excelente tema para bajar las revoluciones del goce. Hubiera querido que no fuera así, el cansancio quiere ganar terreno, pero sin embargo al fin pude prestarle algo mas de atención al espectáculo. Bono y Edge pasean sobre nuestras cabezas cruzando los puentes giratorios del escenario, y desatan (otra vez mas) la histeria general cuando hacen un encuentro inconcluso al final de la canción, tal como lo vimos en el DVD del Rose Bowl.
I Still Haven't Found What I'm Looking For. Previo discurso y presentación de la banda por parte de Bono (Adam “O’Higgins” Clayton, Larry “Bernardo” Mullen, “Señor” The Edge y Bono), llega el primer megahit lento de la noche, con el estadio a pleno pulmón cantando las primeras líneas mientras Bono y compañía observan. Curtidos en mil batallas, dejan que el público participe y el truco funciona una vez mas. Aquí no hay tecnología que valga, sólo la música se vale por sí misma.
One Tree Hill. Inesperado tema (o no, porque sonó durante la prueba de sonido), donde Bono al presentarlo dice que lo tocan únicamente en momentos especiales. Y precisamente para mi es muy especial, recuerdo de las épocas en que falleció un buen amigo mio y escuchaba bastante -coincidentemente- esta canción. Subió a cantar con Bono la cantante local Francisca Valenzuela (cuando Bono la presentó lo que dijo sonó a “Francisco Venezuela”), A mi parecer esto le restó algo del feeling original, pero con su actuación la guapísima chica ganó muchos puntos y aplausos.
Pride (In The Name Of Love). Clásico entre clásicos, himno entre himnos. Quizás el tema mas épico de U2, a mi gusto podría haber estado ubicado mejor entre los bises, pero igualmente fue coreado vivamente. Al final el público seguía coreando el “oh-ooh-oh”, aumentando la carga emocional del momento.
In A Little While. Otra lenta muy agradable, con la que Bono empieza a bajar del olimpo para acercarse al común de los mortales, vale decir, su público, nosotros. Hace subir a una emocionada chica al escenario, y el encuentro es muy celebrado.
Miss Sarajevo. Este tema lanzado originalmente bajo el seudónimo de Passengers se ha convertido en otro clásico del repertorio de U2, mas aún con el recuerdo de la participación del fallecido tenor italiano Luciano Pavarotti en la grabación original. Bono ejecuta con gran nivel la parte operística (que además está en italiano), arrancando una ovación mas. Muy emocionante.
City Of Blinding Lights. Y volvemos al rock. En esta fase del recital La Garra muestra todo su potencial visual, la pantalla semicónica se despliega hasta llegar hasta la altura de la banda, y no deja de alucinar con los efectos que muestra. A pesar de la cercanía estos efectos son claramente apreciados desde nuestra posición, aunque los efectos de luces de la parte externa de la Garra no pueden ser apreciados del todo. No importa, hemos pagado un precio para estar cerca a la banda, que siguen imparables.
Vertigo. Vuelve la fuerza del inicio del concierto. La locura en su máxima expresión. El último gran tema rockero editado por U2 nos pone nuevamente a mil y ya no hay mucho mas que decir. La guitarra de The Edge suena mejor que nunca.
I'll Go Crazy If I Don't Go Crazy Tonight (remix). Al escuchar los primeros bootlegs de la gira no llegó a convencerme la forma en que este tema ha estado interpretándose. Me parecía que rompía la seguidilla rockera de las anteriores canciones. Pero después de ver en directo vía youtube su concierto del Rose Bowl, me di cuenta que era ciertamente necesario algo así, los U2 mas festivos que nunca, un reposo en su continua marcha épica, rockera y concientizadora. La época del Pop mejorada y actualizada. Eso sí, enfrió un poco al público no acostumbrado a estos cambios, pero de todas maneras fue muy celebrado el hecho que hasta Larry pudiera darse vueltas por la pasarela mientras ejecutaba percusión. Impagable.
Sunday Bloody Sunday. Vuelve el U2 mas aguerrido, el que no daba descanso. Con imágenes alusivas a la situación en Medio Oriente, el tema mas comprometido de U2 desata nuevamente el delirio al compás militar que lo hizo famoso. Lástima que Bono ya no sea el de antes, hubiera sido bueno verlo cantar a grito destemplado como en sus viejos buenos tiempos, pero como dije antes, estoy frente a U2, a pocos metros, y lo demás queda de más.
Scarlet. Un tema semi instrumental y semi olvidado de sus primeras épocas, que afortunadamente U2 rescató para esta parte de la gira. Sirve como descanso después de la vorágine anterior, y prepara el terreno para la siguiente canción. Rejoice!!!
Walk On. Excelente canción, dedicada a la ya liberada dirigente birmana Aung San Suu Kyi, momento en el que varios voluntarios de Amnesty International desfilan en la pasarela circundante portando unas lámparas. Bono aprovecha el momento para agradecer a esta organización por haber logrado la liberación, mientras todos los demás seguimos en delirio. Terminada la canción U2 hace su primera desaparición de la noche, y a continuación vienen los bises.
One. Otro clásico de todos los tiempos. Emotiva interpretación tras la proyección en la pantalla semicónica de un mensaje de Desmond Tutu, arzobispo y antiguo luchador contra el apartheid sudafricano, hoy activista de la organización One, la cual busca erradicar la pobreza del continente africano. Bono toma la guitarra para acompañar el tema, y al final se luce tocando algunos acordes de Mothers Of The Disappeared, tema dedicado a las víctimas de dictaduras pasadas.
Where The Streets Have No Name. Luego del singular solo de Bono, las luces se ponen rojas, clásica estampa del inicio de otro tema emblema de U2. Volvimos a tocar techo una vez, a pesar que el cansancio vuelve a ganar terreno, incluso entre los mas jóvenes. U2 desaparece por segunda vez.
Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me. La alucinante animación de los alienígenas y el Astrobaby (un autohomenaje a sus épocas zooropeas) nos marca el inicio del bis final, que esta vez es iniciado con “la de Batman”. El traje de luces de Bono no aparece en esta oportunidad, pero su presencia espacial cantando ante el micrófono luminoso, y colgándose de éste, son una imagen que no tardará en volverse icónica. Para qué mentir, yo esperaba que toquen Ultraviolet, pero si el efecto emocional sigue siendo el mismo, no tengo derecho a quejarme. Impactante, parece que ya vi todo, pero aún faltaba…
With Or Without You. La Canción. Aquella balada que presentó a U2 al mundo sigue siendo tan poderosa como lo fue en 1987, año de su concepción y eclosión como hit. Miles cantando a viva voz, los sucesivos “oh-oh-oh-oooohhh” piden mas y mas. Mas lágrimas por tan emotivo momento, incluso mi hermano, sin ser fan, tampoco resiste y se quiebra de emoción. Bono vuelve a subir a un afortunado espectador al escenario, esta vez es un niño. Sublime.
Moment Of Surrender. Y como todo tiene su final, lo perfecto también. Bono pide iluminar el estadio con los celulares y se obtiene otra estampa de antología, para luego iniciar el lento mas logrado de No Line on the Horizon, y con su pegajoso coro (que recuerda a Stay) hace que el estadio cante con él. Luego de la despedida de la banda, todos acabamos emocionados, caras de felicidad por todos lados y las fotos finales para el recuerdo.
La adrenalina vuelve a sus cauces normales y el cansancio acumulado aflora al fin en toda su magnitud, solo queda retirarse para comer algo y descansar. Porque la emoción nos desbordó, la energía nos encendió, la música nos sacudió, nos conmovió y nos hizo inmensamente felices por algunas horas, aunque pase el tiempo, mientras U2 sea esa máquina de música, mística, sentimiento y espectáculo, seguiremos esperando mas de ellos y sabremos que no nos defraudarán, aunque haya un bajón de vez en cuando, perdonable por supuesto. Hasta la próxima oportunidad, que espero no esté muy lejana en el tiempo y en el espacio. Los dejo con un video de calidad profesional de este inolvidable concierto:
Mis agradecimientos a toda la gente que participó en esta aventura: U2 Perú (del que soy miembro), U2 Chile, U2 en Argentina (La Película), amigos, colaboradores y conocidos, será largo mencionarlos (y si los menciono temo obviar a mas de uno) pero no olvidaré los grandes momentos que vivimos a lo largo de esta odisea, incluso desde antes que empezara.
- ¿Ya puedes morir tranquilo? - Nooooo, quiero verlos varias veces mas!!!!